Plomos
El plomo lleva el aparejo al fondo y lo sujeta. Su forma decide cómo vuela y cómo agarra: bala y bomba para distancia, belga, español y portugués para playas con corriente, pirámide y araña (con garras) para que no ruede, casting liso para fondos limpios, y las formas pequeñas —lágrima, oliva, pera, perdigón— para lastrar bajos y aparejos ligeros. La varilla, larga o corta, separa el plomo del bajo y evita enredos en el lance, y el acabado puede ser natural, plastificado, bicolor o luminoso.
El peso se elige por la potencia de la caña y la corriente: van desde los 30 g de lágrima hasta los 180 g de los pirámide belga, con el grueso entre 85 y 155 g, además de un profundizador de 1.000 g. Son plomos de surfcasting y pesca de fondo, incluidos los naturales, de plomo visto.




